Una estudiante acusa a siete miembros de la fraternidad Chi Phi de haberla drogado y agredido durante horas en octubre de 2024. La presentación de una demanda civil en septiembre de 2026 llevó a la fiscalía de New York a reabrir el caso
Universidad de Cornell, New York. FOTO: UNIVERSITY US.
Una estudiante de la Universidad de Cornell, en Nueva York, denunció que fue drogada y agredida sexualmente por siete miembros de la fraternidad Chi Phi durante varias horas en octubre de 2024. La mujer, cuya identidad fue protegida, presentó una demanda civil el pasado 16 de septiembre de 2026, casi dos años después de los hechos.
Según la demanda, los hechos ocurrieron la noche del 19 de octubre de 2024, cuando la entonces estudiante de 20 años acudió a la residencia de la fraternidad. La joven sostiene que fue presionada para consumir alcohol, marihuana y una sustancia que identifica como ketamina. De acuerdo con su relato, quedó incapacitada para dar su consentimiento y posteriormente fue agredida sexualmente por varios miembros de la fraternidad.
La demanda también incluye una captura de pantalla de un supuesto mensaje publicado en un grupo de Snapchat de la fraternidad. Según los documentos judiciales, el mensaje habría informado a otros integrantes de que había una mujer en una habitación y habría provocado que varios miembros acudieran al lugar.
El 8 de noviembre de 2024, aproximadamente tres semanas después del supuesto ataque, la mujer acudió a la Policía de la Universidad de Cornell para denunciar lo ocurrido. Sin embargo, la fiscalía del condado de Tompkins decidió inicialmente no presentar cargos penales. El fiscal Matthew Van Houten explicó en septiembre de 2026 que el relato realizado por la joven ante la policía en 2024 presentaba diferencias importantes respecto de las acusaciones incluidas en la nueva demanda.
Cornell aseguró que en 2024 realizó una investigación interna y otra relacionada con el Título IX. La universidad también suspendió a la sección local de Chi Phi y posteriormente afirmó que se impusieron sanciones que incluyeron expulsiones y suspensiones. Cornell negó que los estudiantes únicamente hubieran recibido como castigo la realización de ensayos.
Tras la presentación de la demanda, la fiscalía del condado de Tompkins anunció el 28 de septiembre de 2026 que reabriría la investigación. Las autoridades señalaron que volverán a examinar las pruebas y que, una vez determinada la posible existencia de cargos, el caso podría ser presentado ante un jurado.
La reapertura ha vuelto a poner el caso bajo la atención pública. Mientras la denunciante sostiene en su demanda que sufrió graves consecuencias físicas y emocionales, los acusados no han sido declarados culpables y el proceso continúa bajo investigación.